
Desde el comienzo de nuestra era como individuos hemos sido capaces de socializar. Los hombres hemos ido creando relaciones, vivencias, costumbres, ideologías, pensamientos y emociones enmarcadas en el contexto social donde nos desarrollamos. Por esto, ha nacido un arte necesaria para poder transmitir, como humanos, lo que hemos ido creando. Este arte ha sido la literatura.
Como se ha dicho, la literatura ha venido siendo una forma de arte enfocada desde el hacer humano en un contexto histórico específico. Por esto, la literaria se ha convertido en necesaria para saber y encontrar la historia en todo territorio en el que ha habido vida humana. Ella refleja los pensamientos de las personas, expresa la realidad que se vivió en las diferentes épocas y sus contextos socioculturales.
Cada persona que está haciendo literatura plasma, de una u otra manera, lo que siente y en especial su ser por dentro, en medio de su realidad comunitaria, es decir expone sus creencias, sus oposiciones y en especial su crítica a la vida que lo rodea. Se puede ver como Homero, escritor del siglo IX antes de nuestra era, reflejó en sus libros todas las creencias y en especial los sucesos de su pueblo, para así dar una gran idea de la historia en la que vivió, reflejando lo qué fue y cómo fue la geografía, la cultura, la economía, la política para que así sus lectores pudieran entender el contexto en el que vivió y lo que realmente fue el sigo IX a.n.e.
La literatura, siendo una manifestación de lo que el ser humano tiene por dentro y la evolución de sus creencias personales y sociales, forma uno de los pilares para la historia de la humanidad. Es importante tener en cuenta, que en los territorios donde no existió la literatura, no se pueden conocer los sucesos con exactitud ni mucho menos el contexto sociocultural vivido. Es decir, que este arte es esencial para nuestras vidas y más que todo para conocer la historia de nuestra humanidad.
Mónica Huertas Zaia
