
Aunque la manera de pensar filosóficamente dependa del contexto en el que se sitúe el hombre y, por lo tanto, su significado también cambia según su espacio y tiempo histórico, la importancia de este pensamiento va a ser siempre el mismo ya que da respuestas a lo que el hombre se pregunta de forma trascendental en cada momento y en cada situación.
Una de las principales razones por las que el hombre se acerca a la filosofía es porque duda. Duda de los sentidos, de las ciencias, de las explicaciones que ya se han dado y también duda de su existencia. Por lo tanto, el filosofar es reflexionar una y otra vez, para acercarse a certezas.
Otra característica de pensar filosóficamente es la diferencia que tiene el filosofar del pensamiento científico porque este último es específico, es decir que trabaja sobre campos de la realidad física muy concretos; mientras, que la filosofía busca plantear problemáticas de manera universal, y que esto nos permite abstraer, no sólo situaciones y contextos individuales, sino también implica conocer cómo nos ubicarnos en ellas, para así saber actuar e intervenir en la realidad.
La filosofía aparece en el momento cuando se presentan las contradicciones, entre el hombre y la naturaleza, entre los diversos actores sociedades y al interior del hombre mismo. Aquí aparece el filosofar pretendiendo encontrar una especie de unificación entre los opuestos. Y es en este momento en el que la filosofía se vuelve esencial, porque va en busca del sentido sobre el cual se debería actuar, ella busca una unificación o esencia detrás de las apariencias.
Desde estas perspectivas, pensar filosóficamente nos lleva a preguntarnos sobre asuntos que son relevantes en todas las épocas y en todos los lugares del planeta. Estas son las preguntas sobre el hombre mismo, sobre la sociedad, la convivencia y especialmente sobre cómo y qué podemos llegar a conocer y a saber. Es importante entonces pensar filosóficamente, porque podemos entendernos como humanos y logramos comprender nuestra posición existencial y, por lo tanto, manejar y actuar en nuestra realidad y en nuestro mundo, como un todo.
Lucía Carbonell
Bibliografía:
-BONILLA, Elisa, El prisionero de la verdad, Bertrand Russell, 1 ed. Colombia, Alfaomega, 2003. (65-74p)
-philosophia.cl, LYOTRAD, Jaques-Françoise, ¿Por qué filosofar?, Tomado el 20/7/2011, de: http://www.philosophia.cl/biblioteca/lyotard/Por%20qu%E9%20filosofar.pdf
